jueves, 12 de enero de 2012

Típica petición de amistad

Entras tranquilamente a tu Tuenti. Ves una petición de amistad. Y es una de esas peticiones de amistad de gente desconocida. O bien del típico grupo que se quiere dar a conocer (que bueno, esto no me parece mal) o bien del típico tío desconocido que no sabes muy bien porque te agrega. Veamos unos ejemplos.

Ejemplo 1:

No me digáis. Esta es de las más normalitas. Se presenta, te piropea y en tan solo siete palabras ya tiene una falta ortográfica de sangrarte los ojos. MAL. Y bueno, porque no os voy a poner una foto de las pintas que tiene el tipo (porque es ilegal, vaya), que sino.. ya os caéis de espaldas. 

Ejemplo 2:

Vamos aumentando las faltas ortográficas. Vaya, y que decir de poner un punto, una interrogación, NO SÉ, un algo, vaya. Al menos una cara feliz para cerrar la frase. 

Ejemplo 3:

Este es de mis favoritos, sin duda alguna. La mejor frase del mundo es "ha se me escapava". AH, a mi no me se escapa el hecho de que no sepas escribir. Vamos, es que me parece ya de lo último no poner ni la onomatopeya de "ah" bien. Ahora, las fotos que ha visto este tal Gregorio no sé muy bien cuales habrán sido, teniendo en cuenta que mi tuenti es privado y solo lo pueden ver mis amigos. Así que esta petición es bastante completita, no me digáis que no: piropos, faltas de ortografía, mentiras... UN LUJO. 

Ejemplo 4:

Esta perlica es la que ha desatado esta entrada. Mi última petición de amistad "graciosa" (por llamarla de algún modo). Esto que os pongo aquí son sus estados. Es que creo que no necesitan ser comentados porque se comentan por si solos.


Y esto es todo por ahora. Siento si os han sangrado demasiado los ojos, pero sé que todos tenemos de estas peticiones de amistad, y desde aquí quiero decir BASTA YA de este mal gusto, por favor.

martes, 10 de enero de 2012

Los perros de caza

Una de estas imágenes que va de facebook en facebook que me hace odiar un poquito más algo que no soportaba ya como es la maldita caza. Además, un texto sacado de esta página sobre los perros de los cazadores. Corto pero conciso.


Los perros de los cazadores son las otras grandes víctimas de su pasión por matar. Desde su selección hasta su entrenamiento, pasando por su transporte hacinados y su utilización en la propia caza, como perros de acoso, de agarre, de busca o de enfrentamiento directo con la presa, se somete a estos animales a un altísimo grado de sufrimiento, con gran número de casos con resultado de heridas insuperables y la muerte tras una dolorosa agonía. Muchos caen en la propias trampas de caza y otros, como ocurre de forma especial con los galgos, son desechados por sus dueños una vez que no son válidos para cazar. Utilizan diferentes métodos para acabar con ellos: el abandono, un disparo, el ahogamiento, el ahorcamiento, el apaleamiento… Toda una serie de atrocidades para librarse de una “herramienta” ya innecesaria. En España mueren al año entre 50.000 y 100.000 galgos en la mayoría de los casos a manos de sus dueños, ya que un galguero cría una media de 15 galgos al año y “elimina” el mismo número de ejemplares.

domingo, 8 de enero de 2012

Cosas que nos dejan las Navidades

Nada bueno, eso os lo digo desde ya. Porque mañana, queridos míos, empieza otra vez la rutina, y es hora de hacer un balance de que cosas nos deja esta Navidad 2011-2012. 


(despedíos de mi foto de perfil navideña hasta las próximas Navidades)

Lo primero y más visible: 73194738947328423 millones de kilos más. Porque claro, si te pasas las navidades comiendo como si no hubiese un mañana, de comida familiar a comida familiar y tiro porque voy a engordar, de mantecados, el ácido úrico por las nubes de tanta gamba/langostino/similar, y un laaargo etc etc de comidas, ¿qué pretendemos? ¿seguir exactamente igual después de Navidad? PUES NO. Y si a eso le sumas el ir de la cama al sofá, y del sofá a la cama... el acabose.

(Un postre ligerito, un milhojas de nata y chocolate)

Lo segundo: 98471º894738947 millones de neuronas perdidas en fiesta. Porque no todo va a ser comer... claro que no. También está el beber. Todo a su tiempo. 

Lo tercero: unos llámalos regalos, llámalos trastos inútiles que te van a estorbar hasta la Navidad que viene o más. Por ejemplo: mi querida madre (la linds) ese año me ha obsequiado con una figurita. Que digo yo que pa que quiero na figurita y para más inri, es de de ángel. Una figurita de cerámica. ¿Qué madre regala una figura de cerámica a su hija de 21 años? Pues ya lo sabéis, la mía. Como consuelo, no creo que tarde mucho en romperla debido a mi increíble habilidad para tirar todo mil veces al suelo. Aunque vale, también hay regalos que son BIEN, como por ejemplo mis nuevas orejeras/ropa interior/dinero. 

(Mi regalo del amigo invisible, una taza de Igor que es AMOR)

Lo cuarto: la bandeja de mantecaos hasta Semana Santa. Porque comerte un mantecao está bien, pero comértelo dos meses después de la Navidad... NO. Por favor, solo pido que desaparezcan los Mari Trinis y no volver a verlos nunca. Que no me gustan coño. 

Y lo último, que no menos importante: la desesperación, la desolación, la temida depresión post-vacacional. Aferrarte a estas últimas horas de vacaciones, porque claro, hasta Semana Santa no hay otras. Y la sensación de culpabilidad de no haber tocado un apunte de los mil exámenes que tienes ahora. Es un poco automaltrato psicológico. 


Así que... ¡feliz regreso a la normalidad!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El paseo de la vergüenza

Todos los que somos de naturaleza fiestera, o hemos salido alguna vez de fiesta y dormido en casa ajena, sabemos lo que es temido paseo de la vergüenza. De verdad, es una de las peores cosas de salir de fiesta y no volver a tu casa cuando debes. Para los que desconozcan esto, bravo por vosotros. Espero que nunca tengáis que hacerlo. 

En mi vida ha habido muchos paseos de la vergüenza. A veces sola, a veces acompañada. Cuando es acompañada no es tanta la vergüenza, porque al fin y al cabo vas entretenida. Pero cuando es sola.. lo peor. 

¿Los peores paseos de la vergüenza? Cuando vas vestida de tal forma que se nota mucho que saliste de fiesta el día anterior. Gracias a dios yo no soy de ponerme minivestidos y taconazos, porque sino, si que me muero. Pero simplemente la cara con todo el maquillaje corrido, ir sin peinar, hueles a alcohol, los ojos rojos de haber dormido con lentillas... Una serie de cosas que hacen fácil reconocer a alguien en su paseo de la vergüenza. 

Lo "mejor" de todo es cuando tienes una resaca de morirte (casi siempre) y vas deseando encontrar alguna tienda donde comprarte una botella de agua (si tienes suerte y te ha sobrado algo de dinero de la noche anterior, que no siempre pasa eso).

¿Y a qué viene todo esto? A que he visto un vídeo (en este blog) con el que me he sentido muy identificada. Sin más, aquí lo tenéis: 




¿Cómo son vuestros paseos de la vergüenza? ¿Llenos de vergüeza y arrepentimiento, recasa y muerte? 

viernes, 23 de diciembre de 2011

Feliz Navidad y esas cosas que se dicen

Siguiendo el ambiente navideño que hay en la calle y en todos lados, sobre todo en los centros comerciales, he decidido compartir con vosotros algunas frases muy típicas que siempre escucharemos en Navidad una y otra vez, sacadas de esta página. 


De aquí yo me quedo con la de "no vuelvo a beber más en la vida", que aunque no solamente sea exclusiva de la Navidad, seguro que la digo después de Nochebuena/Nochevieja/Día de Reyes, cuando me despierte con resaca y me tenga que poner a comer con la familia. 



"A mi no me gusta la Navidad". No es que yo la diga (que a mi me gusta la Navidad a pesar de ciertos aspectos familiares que no creo que le gusten a casi nadie), pero esta frase es taaaan típica que yo no sé que sería de las Navidades sin escucharla.  Y bueno, lo de la ropa interior roja es muy de mi madre. Cualquiera escapa a ponerse las bragas rojas, que te mata. 

Y siguendo con mis ganas de fiesta características, la frase que más verdad verdadera de aquí es "Saber que los reyes van a venir aunque te acuestes a las 6". Aunque yo ni tomo sopa de marisco ni hago propósitos de año nuevo (ya sabemos que los estudiantes hacemos propósitos de Nuevo curso, no de nuevo año). 

Así que... 



What a bright time, it's the right time
To rock the night away.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Familiarízate

Una familia feliz:


Y pensar que hay gente tan MONGUER que no cree que esto sea una familia, o peor aún, que les quitaría al hijo... Me encanta esta familia y me encanta llorar con estos vídeos bonitos que te alegran el día. 

martes, 6 de diciembre de 2011

Por qué no hay que coger un tren borracha

La siguiente historia es una de esas historia que me deja en no muy buen lugar y además deja patente mi mala suerte característica. 

Todo comenzó hace muchos meses cuando me compré unos trenes Almería-Madrid y Madrid-Vigo para este puente. El primer tren salía a las siete de la mañana de la estación de Almería. Pues a vuestra buena amiga Wafwaf se le ocurre la maravillosa idea (aunque en ese momento me pareció maravillosa de verdad) de salir de marcha e ir de empalme a la estación. Claro, lo que yo no había previsto era en qué estado iba a llegar a la estación. 

La noche empezó de tapas, y continuó de cervezas. Y calimochos, y más cervezas, y más calimochos. ¿Qué cuanto bebí? Pues no lo sé, no lo sé. Así que cuando fueron las seis y media de la mañana, una Wafwaf muy borracha se dirigió a la estación donde la estaban esperando sus padres con las maletas. Con una peste a alcohol que ahuyentaba a cualquiera. Con mucho esfuerzo y vergüencita ajena de mis padres me subí al tren. Y ahora viene la mejorcito. 

(en un tren así di el espectáculo, imagen del google)

Nada más arrancar el tren, y mira que eso se mueve poco, mi estómago decidió que ya no quería tener el alcohol guardadito más tiempo, así que me levanté para ir al baño, pero claro, no llegué. Así que digamos que vomité en mitad del tren, sí, así soy yo. Como ya no podía hacer nada, regresé a mi sitio. Pero claro, había mucho alcohol dentro de mí todavía. Así que digamos que volví a vomitar. Y empezamos el drama. 

Llegó un revisor del tren, me dio una bolsa, continué potando, el hombre diciendo que me iba a echar del tren. Que lo paraba y me bajaba y se hacía falta llamaba a una ambulancia. ¿Ese hombre nunca ha visto a nadie borracho o qué? O eso, o de verdad yo daba mucha penita (que no lo descarto). Al final me dormí y cuando desperté fue un "¿pero donde estoy y por qué tengo la camiseta sucia de vomito?". Así que con toda mi vergüenza, me adecenté y me puse una sudadera para no dar mucho el canté, y pasé la hora que me quedaba de viaje recibiendo miradas asesinas de los demás pasajeros. Pero bueno, llegué a Chamartín al fin, y ya podía dejar ese tren y que nadie me mirase mal. 

Después de comer con dos amigos allí, me volví a subir a otro tren, esta vez destino a Vigo. Pues bien, pase un señor revisor y se para delante de mí. Y me dice:
-Vaya... ¿tú ibas en el tren de Almería no?
-Joderjoderjoderjoderjoderrrr.
-Sisí, vaya un viajecito largo, ¿EHHH??!
-MadremíaqueeselrevisorquecasimehechaJODERRRR. *Wafwaf sonríe en plan "ui si, que viaje tan largo*.

Como veis, de esta historia se saca una moraleja muy clara, no hay que ponerse como las mierdas y subirse a un tren, porque te ganas los odios de los pasajeros, los revisores te pueden echar, y encima, hueles a vómito y alcohol.